Clavadistas en Acapulco

Por muchos años, en La Quebrada, valientes clavadistas han ofrecido el espectáculo de sus clavados desde un acantilado de 45 metros hacia una pequeña y escarpada ensenada del Océano Pacífico, para el disfrute de los turistas. El espectáculo se realiz

Por muchos años en La Quebrada, valientes clavadistas han ofrecido su espectáculo desde un acantilado de 45 metros hacia una pequeña y escarpada ensenada del Océano Pacífico, para el disfrute de los turistas. El espectáculo se realiza de día y de noche y el último es el más impresionante, pues los clavadistas se lanzan hacia la oscuridad portando antorchas.

La Quebrada se encuentra a unos minutos del centro de Acapulco. Puede llegar fácilmente al acantilado en taxi desde cualquier hotel de la ciudad. El hotel El Mirador se encuentra justo frente a La Quebrada y le ofrece una vista maravillosa del espectáculo.

Si Ud. está en el centro, cerca de la plaza principal, puede subir la colina hacia el acantilado. La caminata es placentera y no toma más de 15 minutos.

Acapulco es famoso por este espectáculo, muchas personas conocen este destino por los clavadistas. Desde mediados de los 40 éste ha sido un sello característico de Acapulco. Todos los días por las tardes y noches, algunos clavadistas realizan este increíble espectáculo.

Desde trepar el acantilado hasta la oración a la Virgen de Guadalupe en su altar sobre el acantilado, antes del salto... todo se realiza como parte de una tradición. Los clavadistas más experimentados saltan desde 45 metros de altura. El truco del clavadista consiste en sincronizar su salto con una ola para garantizar que habrá suficiente agua debajo porque la ensenada tiene escasos 4 metros de profundidad. Esto es más difícil de lo que uno pudiera pensar, ya que deben tomar en consideración el tiempo de caída, la velocidad del viento y la altura de la ola.

La mayor parte de los clavadistas no sólo saltan sino que hacen evoluciones acrobáticas para el regocijo de los espectadores.

El espectáculo nocturno sigue el mismo procedimiento sólo que los clavadistas saltan con antorchas, permitiéndo ver claramente la caída hasta que desaparecen en una total oscuridad.

Hay muchas opciones para presenciar este increíble espectáculo. Lo seguro es que llegar temprano le garantiza la mejor perspectiva.

Incluso puede llegar en barco y observar los clavados desde el mar. También puede verlo desde el hotel El Mirador, que tiene una enorme terraza que da justo hacia el acantilado de La Quebrada, o simplemente vaya a uno de los acantilados menores donde hay plataformas de observación.